San Miguel Arcángel defiéndenos en la lucha, sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanza del demonio, que Dios manifieste sobre el Su Poder es nuestra humilde súplica. Y tú, oh príncipe de la milicia celestial, con la fuerza que Dios te ha conferido arroja al infierno a satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas, Amén.

¡Oh inefable Creador nuestro que con los tesoros de tu Sabiduría formaste tres jerarquías de ángeles y las colocaste con orden admirable en el empíreo cielo, y distribuiste las partes de todo el universo con suma elegancia!: Tú Señor, que eres la verdadera fuente de luz y de sabiduría, y el soberano principio de todo, dígnate infundir sobre las tinieblas de mi entendimiento el rayo de tu claridad, removiendo de mí las dos clases de tinieblas en que he nacido, el pecado y la ignorancia. Tú, que haces elocuentes las lenguas de los infantes, instruye mi lengua y difunde en mis labios la gracia de tu bendición. Dame agudeza para entender, capacidad para retener, método y facultad para aprender, sutileza para interpretar, gracia y abundancia para hablar. Dame acierto al empezar, dirección al progresar, y perfección al acabar. ¡Oh Señor!, que vives y reinas, verdadero Dios y Hombre por los siglos de los siglos, Amén.
Antes:
V. Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que por tu bondad vamos a tomar. Por Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.
(Añadir al mediodía y por la tarde)
V. El Rey de la Gloria nos haga partícipes de la mesa celestial.
R. Amén.
Después:
V. Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.
V. El Señor nos dé su paz.
R. Y la vida eterna. Amén.
V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió del Espíritu Santo.
Ave María.
V. He aquí la esclava del Señor
R. Hágase en mi según tu palabra.
Ave María.
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Ave Maria.
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración.
Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.